Terapia Ocupacional en Zaragoza
Recupera autonomía y seguridad en tu día a día.
En Centro Amanece te ayudamos a mantener, recuperar o mejorar tu autonomía para que puedas desenvolverte con mayor independencia en aquellas actividades que forman parte de tu vida cotidiana.
Nuestro servicio de Terapia Ocupacional en Zaragoza parte de una valoración individual de cada persona. Analizamos sus capacidades, dificultades, entorno y objetivos para diseñar una intervención adaptada a sus necesidades reales.
Porque recuperar una capacidad es importante, pero también lo es conseguir que esa mejora se traduzca en algo tan cotidiano como vestirse, cocinar, desplazarse, trabajar, relacionarse o volver a realizar una actividad importante para ti.
¿Qué es la Terapia Ocupacional y cómo puede ayudarte?
La Terapia Ocupacional es una disciplina sanitaria orientada a favorecer la autonomía, independencia y participación de las personas en sus actividades cotidianas.
Una lesión, una enfermedad neurológica, una pérdida de movilidad o determinadas dificultades cognitivas pueden hacer que tareas que antes realizábamos con normalidad comiencen a resultar complicadas.
Nuestro trabajo consiste en identificar esas dificultades y buscar diferentes formas de abordarlas.
Podemos trabajar sobre las propias capacidades de la persona, entrenar actividades concretas, enseñar nuevas estrategias o valorar posibles adaptaciones del entorno y productos de apoyo.
El objetivo no es únicamente mejorar una función determinada, sino conseguir que esa mejora tenga un impacto real en la vida de la persona.
¿Cómo trabajamos en Terapia Ocupacional?
Cada persona tiene unas capacidades, unas dificultades y unos objetivos diferentes. Por eso, en Terapia Ocupacional no trabajamos únicamente una función: buscamos que los avances conseguidos durante el tratamiento tengan una aplicación real en tu vida cotidiana.
Funciones del/la terapeuta ocupacional
Terapia Ocupacional dentro de la Neurorehabilitación
La Terapia Ocupacional puede desempeñar un papel fundamental después de un ictus, traumatismo craneoencefálico, daño cerebral adquirido u otras alteraciones neurológicas.
Estas situaciones pueden producir dificultades físicas, cognitivas o perceptivas que afectan a actividades tan cotidianas como vestirse, preparar una comida, utilizar objetos, desplazarse o desenvolverse de manera independiente.
Dentro de un proceso de neurorehabilitación, trabajamos para que las capacidades recuperadas durante el tratamiento puedan trasladarse progresivamente a situaciones reales de la vida cotidiana.
Cuando las necesidades de la persona lo requieren, nuestros profesionales pueden trabajar de manera coordinada con otras disciplinas para establecer objetivos comunes de recuperación.


